
Siempre me pregunté durante años porque nunca nos enseñaron en el colegio el curso sobre el amor, amor a la vida, amor a lo que nos da la vida?
Me hubiera encantado dictar ese curso ya de adulta, porque algo decía en mi yo interior que podía hacerlo, pero la vida me llevo por otro sendero...
Hasta que un día por casualidad descubrí esta filosofía de vida, esta energía que fluye a través de nosotros que se llama Reiki.
Reiki te enseña a vivir en el amor, que es vivir en el centro de la vida; y vivir en el centro de la vida, es un regalo que Dios nos hace, y el modo en que la vivimos es nuestro agradecimiento a Dios.
Siempre creí que para dictar cátedras o enseñanzas como el Reiki, tenías que tener títulos académicos que son la garantía de la sabiduría .... pero descubrí que no es así.
He conocido gente que jamás hubiera pensado pudieran ser practicantes ni maestros de Reiki y pensé que no entenderían el lenguaje del Reiki, esta energía cósmica universal que transmitimos con nuestros ojos y nuestras manos; sin embargo, mi sorpresa fue grande al comprobar que esas personas son las que mas saben dar y entregar amor...
Para enseñar...
(... continúa)