
Más de prisa corremos y sentimos que más lejos de la meta nos encontramos.
Hay tantas distracciones en el camino, que sigo caminando, pero ya no se cual es el camino correcto.
Cada vez que me he propuesto algo y lo he conseguido, me siento un conquistador, pero cuando no lo llego hacer, siento un terrible fracaso.
Siento que solo soy un reflejo de la imagen que deseo proyectar, mi sombra esta en el espejo.
Antes, alcanzaba todas mis metas, era más dueña de mí, ahora necesito de los demás y me siento insegura.
A veces me doy cuenta que estoy tratando de alcanzar mis metas y cuando las obtengo, me doy cuenta que eso no es lo que realmente quería y tengo que seguir corriendo.
La vida es una carrera constante, o avanzas o te aplastan.
Estas son algunas expresiones que he oído durante terapias a adultos.
Y las expresiones de los niños son siempre:
No entiendo a mis padres, siempre están corriendo.
Todo el tiempo me dicen apurate!, ni que el tiempo se acabara tan rápido.
Casi no los veo, generalmente están apurados.
Que tienen los adultos, que no pueden parar y escuchar por un momento??
Mientras mi madre maneja apurada, yo mir...
(... continúa)