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* Soul Revival *

Piedras & Energía.

Piedras & Energía.

Programando Piedras.

Hace unos días una lectora argentina muy interesada en el tema de la energía y el uso de ella a través de las piedras me hizo el siguiente comentario:

"Hola Juan, soy Maria te conozco solo por mail, espero estés bien en Machu Picchu, vi semanas pasadas un guía de allí explicando toda esa energía que tiene el lugar y me acordé de ti, este señor de nombre Germán me encantó como explicó todo de ese bello lugar. No sé si vendrás para Argentina pero sería un gusto conocerte. Quería consultarte si todas las piedras ej. Amatista, etc. se deben lavar, poner al sol como para cargarlas o sacarles las malas energías, si puedes contestarme aprovechando la luna llena. Espero la estés pasando bello y aprendiendo mucho de esa bella cultura. Cariños Maria"

Particularmente me fascinan las piedras de todo tipo, creo que cada piedra, sin importar el tamaño, color, valor comercial o subjetivo tiene la información necesaria para cada momento en nuestras vidas.

La naturaleza puede conocerse desde diversas tendencias, sea ésta científica, objetiva, verificable o también intuitiva, así como espiritual. Desde la visión científica es imposible con bisturí o rayos X ver el alma o espíritu de una persona, necesitamos otro modo de ver para percibir el mundo espiritual. Así, desde una perspectiva espiritual, muchos místicos nos hablarán de programar los objetos que usamos en nuestros quehaceres, como por ejemplo las piedras preciosas que usan en sus terapias.

Personalmente no me considero un sanador, aunque podría serlo en otro sentido, no me dedico a sanar enfermedades en forma habitual; lo que sí me fascina es ayudar a la personas a través de la conversación y cuestionamiento de diversos conceptos con un sistema propio que lo denominé "intuitivo presente". Puede durar horas y en algunas ocasiones uso piedras, desde las más comunes (de río) hasta las más sofisticadas en artesanía.

La percepción que podemos tener de las piedras, de cualquier objeto e incluso del universo puede ser en la mayoría de los casos muy simple y limitada, si sólo nos dejamos influenciar por el conocimiento que se sustenta en evidencias visibles y calculables. Tenemos que ir más allá para que nuestra percepción advierta que hay un mundo interesantísimo en cada piedra, en cada objeto que observamos en la naturaleza, como cuando levantamos la mirada en la noche a ver las estrellas.

Parto del principio de que toda la existencia en el universo es una Unidad, indivisible, gaseosa por un lado y sólida por otro, así como también vacía, espaciosa e infinita, espacio por donde fluctúan las materias que llamamos sólidas (estrellas, galaxias y ahora chatarra terrícola). No podemos dividir lo espiritual de lo material cuando vemos con óptica intuitiva o espiritual el cosmos; esa clásica división dejémosla para las aulas de escuelas, universidades o institutos que necesitan creer que lo tangible y lo intangible con dos cosas separadas. Nada más erróneo, aunque pueda haber sido pedagógico y académico en algún momento, nos distanció terriblemente de una visión holística de la realidad. Todo es Uno indivisible.

Las piedras, como la amatista por ejemplo, tienen una antigüedad impresionante si la comparamos con nuestra existencia en la Tierra. Ellas tienen miles de millones de años mientras que nosotros sólo tenemos algunos cientos de miles de años en el planeta. Y la antigüedad es clase; la información que poseen en sus estructuras desde su formación es abundante y puede ser muy útil para un sanador o simplemente para un ambiente determinado.

Hay un sinnúmero de tradiciones tanto occidentales como orientales con relación al manejo de las piedras para terapias, protección, influencias precisas, así como neutralizadoras de niveles y picos emocionales.

Desde un punto científico a nivel molecular toda piedra es una sustancia mineral con una estructura diferente que le da una configuración externa en su consistencia, color, peso y propiedad. Nadie sabe porqué o cómo las moléculas se organizan de una manera determinada. Hay una invisible intención que dirige dicha estructura y ahí es donde interviene lo espiritual. Esa condición espiritual existente en las piedras es la que nos vincula y une permitiendo una natural comunicación.

Por esa razón es que podemos establecer una programación en las piedras para un determinado fin.

Grandes sanadores históricos y actuales usan distintos tipos de piedras para sanar enfermedades o problemas emocionales; sin embargo, hay que tener mucho cuidado con la sugestión de algunas personas que usando las piedras podrían llegar a generar una superstición en su uso y expectativas que a la larga serían perjudiciales. En algunas culturas las piedras se han convertido en ídolos y esa concepción no es la más acertada.

Las piedras en terapias son un complemento, una ayuda y no la solución definitiva a la enfermedad o dolencia emocional o espiritual de una persona, incluso el mismo sistema sanador y el terapista son sólo un vehículo que despierta en el individuo o paciente su propia capacidad autosanadora.

El problema del paciente tiene un origen espiritual que ha generado un bloqueo que debe ser liberado. En consecuencia es el mismo paciente que con la ayuda del sanador y sus instrumentos (p.e. las piedras) facilita que se equilibre la energía interna y su relación con todo su entorno.

Así dentro de esa visión las piedras van a ayudar al paciente a desbloquear determinados puntos cargados de energía densa en un intercambio de información y radiación. Pero el paciente tiene que poner la parte más importante que es determinado por su cambio e intencionalidad espiritual. De lo contrario sólo obtendrá un alivio pasajero.

En mi concepto no es necesario en la programación de piedras hacer ritos complejos o lavados especiales con exposiciones al Sol o a la Luna, no me opongo a ellos. Considero que es suficiente la intención del sanador en una breve meditación con la piedra en sus manos para que ésta cumpla su función esperada.

En mis clases de Reiki enseño un método justamente sustentado en la intención, colocando la piedra en la mano no dominante y pasando 3 veces por encima de la piedra la mano dominante, como haciendo un barrido de programaciones precedentes, para luego finalizar con la mano dominante encima de la piedra por unos 3 minutos para transmitirle su nueva misión. El efecto es el mismo que se da con cualquier otro método existente; para mí este método es sencillo y muy eficaz.

La energía humana que tiene la capacidad de dirigir propósitos con la intención no tiene rival, es la más poderosa e inteligente y siempre debe usarse con ética y los mejores deseos.

Pero si un día te faltó la piedra que con tanto ahínco programaste y usaste en tus sanaciones, no debes angustiarte ni preocuparte, usa siempre tu sistema de sanación con todo el amor interno deseando lo mejor para tu paciente.

Mucha luz en tu día,

Juan de la Piedra

gasshojuan@aol.com

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